El productor tiene que ser un relaciones públicas, un diplomático y un apagafuegos.
Su labor de relaciones públicas consiste en coordinar todos los departamentos de una producción para que ésta salga adelante. Departamentos, que muchas veces tienen ideas contrapuestas, por ese motivo, el productor en su tarea como diplomático tiene que intentar conseguir acuerdos entre ellos.
Y por último su trabajo como apagafuegos, que se basa en solucionar cualquier problema que surja en una producción de forma fácil y eficaz. Como productor de una serie que lleva muchos años en televisión, añadió a su trabajo la importancia de recordar a las personas la emisión de la serie, de crear un feedback entre los espectadores y la producción, para que ésta siga teniendo relevancia en el panorama televisivo. En la tanda de preguntas Imanol nos aclaró cuál es la situación del mercado profesional en lo audiovisual.
Como primera idea, comentó que ahora lo que se busca es la diversidad en las personas, personas que sepan hacer de todo, con el objetivo de ahorrar costes. Si nuestro objetivo es trabajar en una producción audiovisual, nos recomendó mandar cortos o videos que hayamos realizado a forma de currículum y dejar atrás el CV convencional.
Por otra parte, nos contó, que al igual que con las personas, con los programas de televisión también se está buscando el máximo ahorro. Cada vez vemos más en la tele programas de bajo coste, como por ejemplo, “Lo sabe, no lo sabe”, en el que dos cámaras y un presentador se dedican a hacer preguntas a gente que encuentran por la calle. Ni siquiera es necesario un plató.
Aunque también remarcó que debido a la falta de presupuesto del cine, muchos trabajadores de este sector han pasado a trabajar en la televisión, y que ahora también están de moda grandes producciones, en las que no sabemos si estamos viendo cine o televisión. Como ejemplo, la serie inglesa “Downton Abbey”.
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